La ansiedad y la depresión no son cuadros opuestos



Ambos tienen síntomas en común y pueden aparecer en la misma persona

Muchas personas creen que la depresión y la ansiedad son dos cuadros opuestos, pero esto no es cierto. Hay muchos estudios sobre estas enfermedades, y lo que se observa es que el diagnóstico de la depresión puede pasar a un cuadro de ansiedad en el 2% de los casos y en la dirección opuesta, la ansiedad a la depresión en el 24% de los casos. Por lo tanto, es importante buscar la ayuda de un especialista para evitar que el problema se agrave.

En primer lugar, vamos a entender lo que es la ansiedad. Este es un sentimiento que causa dolor, una preocupación desagradable que pueda surgir en contra de un peligro real o imaginario, que prepara al individuo para una situación potencialmente peligrosa, La ansiedad y la depresión no son cuadros opuestos-como castigos, privaciones o amenazas físicas o morales. La ansiedad lleva a la persona a resolver la situación, aumentando el grado de alerta y la capacidad de acción, es necesaria para la propia conservación de adaptación natural y humana.

La ansiedad se convierte en patológica cuando comienza a afectar negativamente a las personas, dañar el bienestar y el rendimiento, que le impide hacer frente a situaciones amenazantes. Sus síntomas son intensos y aparecen temores exagerados, establece que no se puede relajar, siempre la sensación de que algo malo está por suceder, la falta de control sobre sus pensamientos, la fijación de sus problemas, el miedo a las situaciones difíciles, dificultad para concentrarse, fatiga , irritabilidad, problemas sexuales, dificultad para dormir, entre otros. Estos pensamientos vienen generalmente asociados con sensaciones físicas tales como malestar, dolor de estómago, dolor en el pecho, palpitaciones, inquietud, sudoración, etc.

La depresión es un trastorno emocional que se caracteriza por una profunda tristeza y baja autoestima, que puede ser provocada por varios factores. En ella hay un cambio químico en el paciente, donde los neurotransmisores no se producen de manera satisfactoria en el cerebro. Entre ellas se encuentran la serotonina, la norepinefrina y la dopamina, que son sustancias que transmiten los impulsos nerviosos entre las células.



Los síntomas de la depresión son: apatía, falta de motivación, miedos que antes no existían, dificultad para concentrarse, pérdida o aumento del apetito, el pesimismo, la indecisión, insomnio, sensación de vacío, irritabilidad, pensamiento lento, falta de memoria, la ansiedad, la angustia, entre otros.

Podemos observar que hay muchos síntomas similares entre la depresión y la ansiedad, como el temor, dificultad para concentrarse, la inseguridad, la irritabilidad, entre otros. Lo que es digno de mención es que ambas son enfermedades y deben ser diagnóstica y tratadas adecuadamente por profesionales.

Es importante que si hay alguna duda sobre el diagnóstico o síntomas, consulte a un especialista y hacer una evaluación, son enfermedades que pueden empeorar. Cuanto antes se resuelva de forma rápida y eficiente, se restablecerá la salud mental de los pacientes.

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